La ronda de inversión de Inrobics sigue abierta: el siguiente paso de una historia que empezó en un laboratorio

Ronda de inversión de Inrobics

Hay proyectos que empiezan con un plan de negocio.

Inrobics empezó con una pregunta.

Después de años investigando en robótica social e inteligencia artificial, llegó un momento en el que tuvimos que decidir qué hacer con todo lo aprendido. Podíamos cerrar aquella etapa, publicar los resultados y dejar que el trabajo quedara guardado entre artículos científicos, tesis doctorales y prototipos.

O podíamos intentar llevarlo mucho más lejos.

Elegimos la segunda opción.

No porque tuviéramos todas las respuestas, sino porque habíamos visto algo que ya no podíamos ignorar: la forma en la que las personas reaccionaban ante una tecnología capaz de acompañarlas, motivarlas y adaptarse a ellas.

Habíamos visto a niños participar en actividades que antes les costaban más. Habíamos escuchado a profesionales imaginar nuevas formas de utilizar la tecnología. Habíamos comprendido que detrás de cada avance técnico podía existir una aplicación real.

Y eso hizo que dejarlo en el laboratorio dejara de ser una opción.

Convertir una investigación en una empresa

Emprender con una tecnología poco conocida implica explicar constantemente algo que todavía no forma parte de la vida cotidiana.

Hace unos años, hablar de robots sociales en hospitales, colegios, centros terapéuticos o residencias generaba sorpresa y, en muchos casos, dudas.

Era comprensible.

No solo había que desarrollar la tecnología. Había que demostrar que podía ser útil, segura, sencilla de utilizar y respetuosa con el trabajo de los profesionales.

Había que dejar claro que el objetivo nunca fue sustituir el cuidado humano.

Todo lo contrario.

Nuestra visión siempre ha sido utilizar la tecnología para reforzar las capacidades de quienes cuidan, educan, rehabilitan y acompañan.

Con el tiempo, aquella idea fue tomando forma.

Los prototipos se convirtieron en soluciones. Las pruebas dieron paso a implantaciones. La investigación continuó generando evidencia. Y las primeras personas que confiaron en el proyecto fueron abriendo el camino para que otras también pudieran hacerlo.

Detrás de cada avance hay muchas personas

Cuando se habla del crecimiento de una empresa tecnológica, es fácil pensar únicamente en producto, facturación o mercado.

Pero una empresa como Inrobics se construye también de otra manera.

Se construye con las horas que un equipo dedica a resolver un problema que nadie verá.

Con los profesionales que prueban una actividad y explican cómo mejorarla.

Con los centros que abren sus puertas a una innovación nueva.

Con los usuarios que participan, se esfuerzan y nos enseñan cómo debe evolucionar la tecnología.

Con las familias que comparten sus experiencias.

Y con las personas que deciden apoyar una visión antes de que haya recorrido todo el camino.

Cada una de ellas forma parte de la historia de Inrobics.

Por eso, cuando hablamos de nuestra ronda de inversión, no pensamos únicamente en financiación.

Pensamos en continuidad.

Continuar investigando, desarrollando y llegando a más personas

La ronda de inversión de Inrobics permanece abierta porque el siguiente paso de la compañía requiere ampliar todo aquello que nos ha permitido llegar hasta aquí.

Queremos continuar perfeccionando nuestra plataforma de inteligencia artificial social.

Queremos seguir desarrollando evidencia científica y clínica.

Queremos acompañar a más profesionales y desplegar nuestras soluciones en nuevos hospitales, centros sociosanitarios, colegios y domicilios.

Queremos crecer en salud y rehabilitación, longevidad, cuidado domiciliario y educación especial.

Y queremos hacerlo sin perder aquello que define nuestro proyecto: la unión entre ciencia, tecnología y necesidades reales.

La inversión nos permite acelerar ese recorrido.

Nos ayuda a reforzar el equipo, aumentar nuestra capacidad de desarrollo, abordar nuevas oportunidades y avanzar en nuestra estrategia comercial, científica y regulatoria.

Pero, sobre todo, nos permite reducir la distancia entre lo que hoy sabemos que la tecnología puede hacer y todas las personas a las que todavía no ha llegado.

Una tecnología que ya está demostrando su valor

Inrobics ya no es únicamente una idea nacida de dos tesis doctorales.

Hoy contamos con más de diez años de investigación aplicada, publicaciones científicas internacionales y soluciones desplegadas en entornos reales.

Nuestra tecnología se utiliza en hospitales, centros terapéuticos, centros educativos, residencias y otros recursos especializados.

Más de 1.000 personas han interactuado directamente con nuestras soluciones y más de 20 centros han incorporado la tecnología.

Los resultados obtenidos muestran niveles de adherencia terapéutica superiores al 95 %, la posibilidad de aumentar la intensidad de determinadas intervenciones y una reducción significativa del tiempo dedicado por los profesionales a tareas repetitivas.

Estos avances nos recuerdan por qué empezamos.

Pero también nos muestran todo lo que todavía queda por hacer.

El siguiente paso no se construye en solitario

Durante años, Inrobics ha crecido gracias a personas que decidieron mirar un poco más allá.

Investigadores que creyeron que el conocimiento debía convertirse en impacto.

Profesionales que vieron una herramienta donde otros solo veían un robot.

Instituciones que apostaron por probar una tecnología diferente.

Clientes que decidieron incorporarla a sus centros.

Un equipo que sigue mejorando cada detalle.

E inversores que comprendieron que detrás de esta compañía existe mucho más que una tendencia tecnológica.

Existe una necesidad real.

Los sistemas sanitarios, educativos y de cuidados necesitan encontrar nuevas maneras de responder a una demanda creciente sin perder calidad, personalización ni humanidad.

Nosotros creemos que la inteligencia artificial social puede formar parte de esa respuesta.

No como sustituta de las personas, sino como una aliada.

La ronda de inversión de Inrobics continúa abierta

Abrir esta ronda ha supuesto compartir una parte importante de nuestra historia.

Explicar de dónde venimos, qué hemos construido, qué resultados estamos obteniendo y hacia dónde queremos avanzar.

También ha supuesto invitar a nuevas personas a formar parte del proyecto.

La oportunidad de inversión en Inrobics sigue disponible a través de Startupxplore.

En la página de la ronda se puede consultar información detallada sobre la empresa, el equipo, el modelo de negocio, la tecnología, los resultados alcanzados y los objetivos de esta nueva etapa.

Consulta la oportunidad de inversión en Inrobics:

https://startupxplore.com/es/inversores/invertir-startups/inrobics#info

Hace años comenzamos este camino con más preguntas que certezas.

Hoy tenemos tecnología, evidencia, clientes, implantaciones y un equipo preparado para seguir creciendo.

Pero seguimos conservando la misma convicción del primer día: cuando la investigación consigue salir del laboratorio y llegar a las personas, todo el esfuerzo merece la pena.

La ronda sigue abierta.

Y la historia de Inrobics también.

Imagen de Ana Albendea

Ana Albendea

Periodista y comunicadora audiovisual por las Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, tiene trayectoria en prensa y medios de comunicación online (cultura y tecnología). Se especializó en Comunicación Corporativa y Publicidad a través de un Máster en la Universidad Complutense de Madrid. Desde 2021 investiga y crea contenido sobre tecnología, inteligencia artificial (IA) y robótica. Adecúa su experiencia y conocimientos en el sector de la IA aplicándolo al sector salud y sus públicos profesionales. Destaca su compromiso y admiración por el storytelling, siendo hilo conductor de su trayectoria profesional actual el dar a conocer el potencial de la robótica, más específicamente la robótica social en el sector salud. Creatividad para impulsar y comunicar la labor de la empresa, que no es otra que mejorar la calidad de vida de las personas, generando un impacto positivo en la sociedad.
Imagen de Ana Albendea

Ana Albendea

Periodista y comunicadora audiovisual por las Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, tiene trayectoria en prensa y medios de comunicación online (cultura y tecnología). Se especializó en Comunicación Corporativa y Publicidad a través de un Máster en la Universidad Complutense de Madrid. Desde 2021 investiga y crea contenido sobre tecnología, inteligencia artificial (IA) y robótica. Adecúa su experiencia y conocimientos en el sector de la IA aplicándolo al sector salud y sus públicos profesionales. Destaca su compromiso y admiración por el storytelling, siendo hilo conductor de su trayectoria profesional actual el dar a conocer el potencial de la robótica, más específicamente la robótica social en el sector salud. Creatividad para impulsar y comunicar la labor de la empresa, que no es otra que mejorar la calidad de vida de las personas, generando un impacto positivo en la sociedad.