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confianza de los pacientes en la IA

La inteligencia artificial (IA) se ha convertido en una herramienta muy útil que abarca todos los ámbitos de la vida moderna, incluida la medicina. No obstante, a pesar de los beneficios que ofrece, su implementación en el sector sanitario plantea desafíos éticos y genera preocupaciones sobre la confianza de los pacientes en esta tecnología. Es crucial comprender el contexto del uso de dicha tecnología en medicina; en particular, en las terapias de rehabilitación. Así como también, abordar los problemas éticos para aumentar la confianza de los pacientes en la IA.

Inteligencia artificial en la medicina, un contexto para aumentar la confianza de los pacientes en la IA

La IA en medicina se refiere al uso de modelos de aprendizaje automático para buscar datos médicos y descubrir conocimientos que mejoren los resultados de salud y las experiencias de los pacientes. Las aplicaciones más comunes de la IA en entornos médicos incluyen el apoyo a la toma de decisiones clínicas y el análisis de imágenes. Estas herramientas ayudan a los médicos a tomar decisiones sobre tratamientos, medicamentos y necesidades del paciente, y también se utilizan para analizar imágenes médicas en busca de lesiones u otros hallazgos.

¿Desde cuándo se usa la IA en medicina?

En realidad, el uso de la inteligencia artificial (IA) en medicina se remonta a varias décadas atrás. Pero se ha vuelto más relevante en los últimos años debido a la transformación digital asociada a la pandemia del COVID-19. En las décadas de 1960 y 1970, surgieron los sistemas expertos o basados en reglas lógicas.

Luego, vendría el desarrollo de algoritmos de IA en la década de 1980. Estos algoritmos permitieron el análisis automático de grandes cantidades de datos médicos, lo que impulsó la interpretación de imágenes médicas como radiografías y resonancias magnéticas.

Posteriormente, la IA se expandió al análisis de big data y la medicina de precisión, permitiendo el desarrollo de modelos de predicción y descubrimientos.

¿Los robots asistenciales generan más confianza de los pacientes en la IA?

El uso de robots en medicina comienza alrededor de 1985, coincidiendo con la transformación de robots industriales en máquinas de precisión para ayudar a los médicos. Sin embargo, con los avances en IA, los robots asistenciales son cada vez más autónomos y capaces de complementar las habilidades de los médicos humanos.

En la actualidad, los robots asistenciales tienen tres áreas principales de aplicación: la cirugía asistida por robots, la enfermería y la rehabilitación. Estos robots pueden realizar una variedad de servicios automatizados, desde proporcionar compañía y entretenimiento hasta llevar a cabo medidas de asistencia y rehabilitación. Incluso, hasta recordar a los pacientes que tomen su medicación.

La IA también desempeña un rol importante en el reconocimiento facial y en la monitorización de la salud y las actividades de las personas necesitadas de cuidados. Aunque estas unidades ofrecen muchas ventajas, también plantean desafíos en términos de confianza y aceptación por parte de pacientes y profesionales de la salud.

¿Por qué la confianza de los pacientes en la IA todavía es poca?

Sin duda, la IA tiene el potencial de mejorar la atención médica, pero también existen riesgos asociados a su implementación en este campo. La Organización Mundial de la Salud ha advertido sobre el uso inadecuado de la IA, que puede llevar a diagnósticos erróneos o tratamientos equivocados. Por lo tanto, es fundamental que las herramientas de IA estén desarrolladas siguiendo parámetros científicos y éticos, y que las decisiones siempre sean tomadas por profesionales de la salud capacitados.

La falta de confianza de los pacientes en la IA se debe a varias razones:

  • Muchos pacientes tienen preocupaciones sobre la privacidad y la seguridad de sus datos.
  • Temen que la IA cometa errores.
  • Tienen miedo de que los robots sustituyan a los médicos.

Además, también existen razones por las cuales los pacientes podrían confiar en la IA:

  • La posibilidad de obtener una atención más personalizada.
  • Tener acceso a la atención sanitaria las 24 horas del día.
  • Reducción de los tiempos de espera para ser atendido.

Posiciones a favor y en contra

En este sentido, algunos estudios revelan el grado de confianza y de reservas de los médicos, pacientes y familiares respecto al empleo de la IA. Por un lado, buena parte de los consultados sienten más comodidad si la tecnología que nos ocupa se limita a las tareas administrativas, como facturar o programar la atención a los pacientes. Pero estarían en desacuerdo si la misma asume facultades más personales, como el diagnóstico y el tratamiento.

Por el contrario, otras personas creen que la IA puede desempeñar un papel más importante en el sector sanitario. No sorprende que los adultos más jóvenes y las personas con un nivel educativo más alto sean quienes más están de acuerdo con tal idea. Muchos de los consultados esperan que la IA disminuya la cantidad de errores en la asistencia sanitaria e incremente la precisión en los diagnósticos. Aún así, la mayoría cree que la incorporación de la IA perjudicará las relaciones entre pacientes y proveedores.

¿Cómo aumentar los niveles de confianza de los pacientes en la IA?

Para aumentar la confianza de los pacientes en la IA, los proveedores de herramientas de IA y robótica para usos médicos y terapeutas pueden tomar medidas clave:

  • En primer lugar, es esencial informar a los pacientes sobre los beneficios y las limitaciones de la IA de manera transparente.
  • Asimismo, deben seguir directrices éticas y utilizar la IA de manera responsable y respaldada por evidencia científica.
  • La privacidad y la seguridad de los datos también son fundamentales para aumentar la confianza de los pacientes. Los proveedores deben garantizar que los datos de los pacientes se cifren y almacenen de forma segura, y que solo el personal autorizado pueda acceder a ellos.
  • Además, educar a los pacientes sobre el uso de la IA y responder a sus preguntas puede ayudar a generar confianza.

Para aumentar la confianza del público en general en los productos de IA, se deben tener en cuenta factores como la representación, las opiniones de los usuarios, la facilidad de explicación y comprensión, la posibilidad de realizar pruebas, la comunicación y la socialización. Estos aspectos ayudarán a generar confianza inicial y establecer relaciones sólidas entre los seres humanos y la IA.

En general, la confianza en la IA en el sector sanitario es una decisión personal para los pacientes. Algunos pacientes pueden sentirse cómodos confiando en la IA para su atención médica, mientras que otros pueden preferir la intervención de médicos humanos. Es importante respetar las preferencias individuales y asegurarse de que la implementación de la IA se realice de manera ética y transparente.

En Inrobics fortalecemos la confianza en la IA y la robótica

En Inrobics proponemos un modelo disruptivo de rehabilitación, empleando inteligencia artificial y robots sociales. Gracias a él hemos ayudado a muchas personas con limitaciones funcionales o neurológicas a mejorar su calidad de vida. Prueba de ello es nuestro sistema que combina ambas tecnologías y que ha sido probado con éxito en terapias colectivas e individuales. En esta misma línea, nuestros algoritmos captan conocimiento del paciente, lo que permite realizar sesiones totalmente personalizadas. Es decir, adaptadas a las condiciones físicas y cognitivas de la persona.

Más aún, el robot es capaz de reconocer a la persona y crear narrativas basadas en sus preferencias. Por si fuera poco, monitorizamos y medimos objetivamente el grado de movimiento de las articulaciones del usuario. Esto nos permite obtener datos precisos, objetivos y fiables, con los que generamos informes para familiares y terapeutas acerca de la afección del individuo y su progreso. Todas estas condiciones impulsan la confianza de los pacientes en la IA y en la robótica para terapias. ¡Contáctanos y solicita una demostración gratuita!