Espasticidad tras un ictus: qué es, cuándo aparece y cómo se trata

Neurorrehabilitación · Ictus

Músculos que se tensan solos, una mano que se cierra, un pie que no apoya bien. Qué está pasando y qué se puede hacer.

7 min de lecturaPor el equipo de Inrobics

La espasticidad es un aumento del tono muscular que se nota más cuanto más rápido se estira el músculo. Según un metaanálisis de 2021, aparece en una de cada cuatro personas tras un ictus y en cerca del 40 % de quienes quedan con debilidad en un lado del cuerpo. No siempre necesita tratamiento: se trata cuando causa dolor, limita el movimiento o dificulta los cuidados, y la decisión es individual.

Aquí tienes cuándo suele aparecer, qué señales vigilar y qué opciones recogen las guías clínicas.

Resumen rápido

La prevalencia combinada tras un ictus es del 25,3 %. El principal factor de riesgo es una debilidad moderada o grave. Las guías canadienses de buenas prácticas en ictus contemplan posicionamiento, movilizaciones y estiramientos; toxina botulínica para la espasticidad focal que molesta, y fármacos orales para la generalizada. No recomiendan usar férulas de forma rutinaria.

Cuándo aparece

Primer mes35,7 %De 1 a 3 meses34,6 %De 3 a 6 meses42,3 %Más de 6 meses45,4 %
Prevalencia de espasticidad en personas con un primer ictus y debilidad en un lado del cuerpo, según el tiempo transcurrido. Fuente: Zeng H y cols., Frontiers in Neurology, enero de 2021 (metaanálisis de estudios de cohortes).

Ojo con la lectura: cada periodo procede de estudios distintos, con intervalos de confianza amplios, así que la tendencia es orientativa. En el mismo grupo, la espasticidad grave rondaba el 9 %.

Señales que conviene comentar con el equipo

  1. Rigidez que aumenta. Cuesta más mover el brazo o la pierna, sobre todo al hacerlo rápido.
  2. Posturas que se fijan. Mano cerrada, codo doblado, pie que apunta hacia abajo o hacia dentro.
  3. Dolor o espasmos. Sobre todo de noche o al cambiar de postura.
  4. Dificultad en los cuidados. Vestir, asear la mano o la axila, o colocar el pie se vuelve complicado.
  5. Problemas de piel. Rojeces o heridas en zonas que quedan cerradas o apoyadas.

Opciones de tratamiento

Opción Para qué Qué dicen las guías
Posicionamiento, movilizaciones y estiramientos Mantener el recorrido de las articulaciones y prevenir retracciones Pueden usarse; los estudios de estiramientos no muestran mejoras claras frente a la atención habitual
Férulas y ortesis Mantener una postura No de forma rutinaria; solo en casos seleccionados y con seguimiento
Toxina botulínica Espasticidad focal que molesta Reduce la espasticidad, mejora el recorrido y el dolor; su efecto en la función del brazo es incierto
Fármacos orales Espasticidad generalizada que incapacita Beneficio modesto; cansancio y somnolencia son frecuentes

Resumen de las recomendaciones canadienses de buenas prácticas en ictus (Canadian Stroke Best Practices) sobre recorrido articular y espasticidad del hombro, el brazo y la mano. Cualquier tratamiento farmacológico debe pautarlo un médico.

¿Y el ejercicio activo? El tratamiento de la espasticidad no se limita a reducir el tono. La toxina o los estiramientos suelen combinarse con ejercicio y práctica de tareas para aprovechar la mejora del recorrido. Por eso es importante que el plan lo coordine el equipo de rehabilitación, con objetivos concretos: menos dolor, vestir con más facilidad, apoyar mejor el pie.

Sobre el trabajo del miembro superior, tienes más en rehabilitación de mano y brazo tras un ictus. La espasticidad también es frecuente en la infancia; la tratamos en parálisis cerebral infantil. En Inrobics desarrollamos robots sociales que guían ejercicios pautados por el equipo, como complemento de la rehabilitación y nunca como sustituto.

Checklist para la consulta

¿Hemos anotado cuándo y dónde aparece la rigidez o el dolor?
¿Qué actividades concretas dificulta?
¿Tenemos pautas de posicionamiento y movilización para casa?
¿Qué objetivo tiene cada tratamiento propuesto?
¿Cuándo se revisará si está funcionando?

Preguntas frecuentes

¿Qué es la espasticidad?

Es un aumento del tono muscular que se nota más cuanto más rápido se estira el músculo. Puede causar rigidez, posturas anómalas, dolor y retracciones.

¿Cuántas personas tienen espasticidad después de un ictus?

Según un metaanálisis de 2021, alrededor del 25 % de las personas tras un ictus, y cerca del 40 % de quienes quedan con debilidad en un lado del cuerpo.

¿Para qué sirve la toxina botulínica en la espasticidad?

Para la espasticidad focal que causa molestias: reduce el tono, mejora el recorrido de la articulación y el dolor. Su efecto sobre la función del brazo es incierto, por lo que suele combinarse con ejercicio.

¿Hay que tratar siempre la espasticidad?

No. Se trata cuando causa dolor, limita el movimiento o dificulta los cuidados. La decisión la toma el equipo con la persona y su familia.

¿Sirven las férulas?

Las guías canadienses no recomiendan su uso rutinario. Pueden considerarse en casos seleccionados, con un plan para comprobar si funcionan.

Fuentes

Ningún enlace de este artículo es patrocinado. Este contenido es informativo y no sustituye la valoración de un profesional sanitario.

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«Tratar la espasticidad tiene sentido cuando abre la puerta a moverse mejor o a doler menos.»

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Ana Albendea

Periodista y comunicadora audiovisual por las Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, tiene trayectoria en prensa y medios de comunicación online (cultura y tecnología). Se especializó en Comunicación Corporativa y Publicidad a través de un Máster en la Universidad Complutense de Madrid. Desde 2021 investiga y crea contenido sobre tecnología, inteligencia artificial (IA) y robótica. Adecúa su experiencia y conocimientos en el sector de la IA aplicándolo al sector salud y sus públicos profesionales. Destaca su compromiso y admiración por el storytelling, siendo hilo conductor de su trayectoria profesional actual el dar a conocer el potencial de la robótica, más específicamente la robótica social en el sector salud. Creatividad para impulsar y comunicar la labor de la empresa, que no es otra que mejorar la calidad de vida de las personas, generando un impacto positivo en la sociedad.
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Ana Albendea

Periodista y comunicadora audiovisual por las Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, tiene trayectoria en prensa y medios de comunicación online (cultura y tecnología). Se especializó en Comunicación Corporativa y Publicidad a través de un Máster en la Universidad Complutense de Madrid. Desde 2021 investiga y crea contenido sobre tecnología, inteligencia artificial (IA) y robótica. Adecúa su experiencia y conocimientos en el sector de la IA aplicándolo al sector salud y sus públicos profesionales. Destaca su compromiso y admiración por el storytelling, siendo hilo conductor de su trayectoria profesional actual el dar a conocer el potencial de la robótica, más específicamente la robótica social en el sector salud. Creatividad para impulsar y comunicar la labor de la empresa, que no es otra que mejorar la calidad de vida de las personas, generando un impacto positivo en la sociedad.