Última actualización: 21 de octubre de 2026
Qué tipos de acompañamiento existen, qué se pide a quien quiere ser voluntario y cómo puede organizarlo bien una entidad o un ayuntamiento.
El voluntariado de acompañamiento consiste en que una persona voluntaria, formada y respaldada por una entidad, visita o llama de forma regular a una persona mayor que se siente sola. Funciona cuando hay compromiso estable, formación previa, seguimiento de la entidad y una relación pensada a largo plazo. Las visitas sueltas no bastan.
Una hora a la semana puede cambiar mucho la vida de alguien. Abajo tienes los tipos de acompañamiento, para quién encaja cada uno, qué hace falta para participar como voluntario y cómo organizarlo bien desde una entidad.
En España viven solas más de dos millones de personas de 65 años o más. El acompañamiento puede ser presencial, telefónico o mixto. La clave es la regularidad: misma persona, mismo día, durante meses. Las entidades seleccionan, forman y acompañan a las personas voluntarias.
Qué es y por qué importa
¿Cuántas personas mayores viven solas? Según la Encuesta Continua de Hogares del INE de 2020, en España vivían solas 2.131.400 personas de 65 años o más, y el 70,9 % eran mujeres.
Ojo con la lectura: vivir solo no significa sentirse solo, pero sí aumenta el riesgo. Muchas de esas personas, sobre todo mujeres de edad avanzada que han enviudado, tienen cada vez menos contactos a medida que pierden movilidad o amistades. El acompañamiento voluntario no sustituye a la familia ni a los servicios, pero llena un hueco que ninguno de los dos llega a cubrir del todo.
Cinco tipos de acompañamiento
| Tipo | Cómo funciona | Para quién encaja |
|---|---|---|
| Visitas en casa | La misma persona voluntaria acude cada semana a conversar, pasear o hacer algún recado | Quien sale poco y valora el contacto cara a cara |
| Telefónico | Llamadas regulares, a menudo semanales, siempre con la misma persona | Zonas rurales o movilidad muy reducida |
| En residencias y hospitales | Visitas a residentes o pacientes que apenas reciben visitas | Personas institucionalizadas con poca red familiar |
| A gestiones | Ir con la persona al médico, al banco o a hacer trámites | Quien se siente inseguro saliendo solo |
| Actividades en grupo | Voluntarios que dinamizan talleres, paseos o tertulias | Quien ya sale y busca ampliar relaciones |
Cómo participar como voluntario
- Busca una entidad seria. Organizaciones sociales, parroquias, asociaciones de mayores o programas municipales. Pregunta en los servicios sociales de tu ayuntamiento.
- Pasa la entrevista y la formación. Las buenas entidades seleccionan y forman antes de asignar a nadie.
- Comprométete con lo que puedas cumplir. Mejor una hora a la semana durante un año que tres horas durante un mes.
- Firma el compromiso de voluntariado. La entidad debe asegurarte y explicarte tus derechos y deberes.
- Pide apoyo cuando lo necesites. Si surge algo que te preocupa, la entidad debe estar ahí para orientarte.
Un aviso: el voluntario acompaña, no cuida. No le corresponde hacer tareas de higiene, dar medicación ni sustituir a profesionales. Si detecta una necesidad de ese tipo, la comunica a la entidad.
Cómo organizarlo bien desde una entidad
Respuesta corta. Emparejar con cuidado, presentar en persona, hacer seguimiento, prever las ausencias y medir si funciona.
- Emparejar con cuidado: gustos, carácter, horarios y cercanía geográfica cuentan.
- Primera visita acompañada: un profesional presenta al voluntario y a la persona mayor.
- Seguimiento regular: una llamada mensual al voluntario y otra a la persona acompañada.
- Plan para las ausencias: vacaciones o bajas del voluntario no deberían dejar a la persona sin contacto.
- Cierre cuidado: si la relación termina, se prepara con tiempo y, si es posible, se busca relevo.
- Medir: un cuestionario breve de soledad al empezar y a los seis meses ayuda a saber si funciona.
El voluntariado encaja muy bien en un plan local contra la soledad, junto a la detección y las actividades del barrio, como explicamos en qué pueden hacer los ayuntamientos contra la soledad no deseada. Y la tecnología, desde la videollamada hasta la robótica social con la que trabajamos en Inrobics, puede sostener el contacto entre visita y visita, sin sustituir nunca a la persona voluntaria.
Checklist para quien quiere ser voluntario
Preguntas frecuentes
Visita o llama de forma regular a una persona mayor para conversar, pasear o acompañarla en gestiones. No realiza cuidados ni sustituye a los profesionales.
Lo habitual es una o dos horas a la semana. Lo importante no es la cantidad, sino mantener la regularidad durante meses.
En entidades sociales, asociaciones de mayores o programas municipales. Los servicios sociales de tu ayuntamiento pueden indicarte cuáles hay en tu zona.
Sí, sobre todo en zonas rurales o con personas que no pueden salir. Funciona mejor si es siempre la misma persona y a la misma hora.
Puedes consultar en los servicios sociales del ayuntamiento o directamente en entidades de tu zona que tengan programas de acompañamiento a personas mayores.
Fuentes y fecha de verificación
- INE. Encuesta Continua de Hogares 2020, abril de 2021. Consultado en octubre de 2026.
Ningún enlace de este artículo es patrocinado. Inrobics desarrolla robots sociales para centros y servicios de atención; cuando hablamos de nuestra tecnología, lo indicamos.
Sostener el contacto entre visita y visita
Si coordinas un programa de acompañamiento y te interesa combinarlo con tecnología que proponga actividad y compañía, te contamos cómo lo hacemos.
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«Mejor una hora a la semana durante un año que tres horas durante un mes.»